Sin motivo alguno sin razón justificada siempre acabo siendo la soledad personificada. Lleno los días de sonrisas recojo afectos y palabras regalo mis emociones y acabo desamparada. Sola, siempre sola...
Tan sólo tus olas consiguen despertar del sueño mohíno cesando el malestar. Inunda los cuerpos haciéndoles sentir que todo es posible, el reto es no huir...
No sabía que necesitaba hasta encontrarte, vida; el calor de tus abrazos, el color de tus caricias, el matiz de tus miradas, el cáliz de tu regazo. Me regalaste un día devolviéndome la vida ...